El incremento de las prepagas obligó a miles de personas a darla de baja y volcarse a la atención pública. Las instituciones de la salud de la provincia de Buenos Aires se convirtieron en testigos de la crisis económica: durante el primer semestre del año creció un 30% la demanda.
Fuentes oficiales de la provincia de Buenos Aires confirmaron que la demanda en los hospitales públicos bonaerenses creció a razón de un 30% y subrayaron que la situación es más crítica en el interior bonaerense. El mismo diagnóstico comparten los intendentes.
“Ha crecido muchísimo la necesidad de asistencia en hospitales”, había advertido Kicillof y lo relacionó en esa oportunidad con los aumentos en las prepagas y en los medicamentos.
“La situación se ha agravado tremendamente. Los intendentes deben obtener recursos para sostener la demanda. Tenemos cada vez menos recursos y más necesidades que atender”, sumó.
Desde el gremio de los profesionales de la salud CICOP ratificaron el escenario planteado desde calle 6 y sumaron que la demanda también creció en los hospitales municipales. “El interior es donde más subió”, coincidieron. Los datos precisan que la suba más fuerte de demanda en hospitales públicos se dio en la región III (que integran Junín, Chacabuco, Florentino Ameghino, General Arenales, General Pinto, General Viamonte, Leandro N. Alem Lincoln), alcanzando un 100%.